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Monthly Archives: julio 2011


 

Voy a dejar aquí la receta infalible para tener una vejez cómoda, asegurada y feliz. Se divide en tres puntos ordenados por importancia:

 

  1. Tener fe.
  2. Criar a los hijos en un ambiente de valores, compromiso, empatía, cariño y amor.
  3. Hacer buenas inversiones financieras.

 
 
 
  

  • Tener fe.



   

Sin duda, el creer en Dios, en un Dios y en una vida posterior a la muerte, da una tranquilidad impagable con la que afrontar el decaimiento físico y psíquico que se producirá en la vejez. Esa esperanza, en muchos seguridad, no tiene precio.

 
 
   

  • Criar a los hijos en un ambiente de valores, compromiso, empatía, cariño y amor.

  



   

El criar a los hijos, cuantos más mejor, en un ambiente familiar cálido, con unos valores firmes, comprometidos con la familia, con las personas, llenos de empatía hacia los demás, en un hogar dónde el cariño y el amor sean un ejemplo diario, sin duda, hará que nuestros hijos nos cuiden y se preocupen por nosotros cuando seamos mayores y no nos podamos valer por nosotros mismos.

 
 

Todo ello lleva de la mano el cuidar a nuestros padres y a los padres de nuestra pareja en nuestra propia casa cuando no se puedan valer por sí mismos. Desde luego, no podemos esperar que nuestros hijos nos cuiden si les damos como ejemplo que a sus abuelos los hemos dejado abandonados en una residencia. De ser así, allí acabaremos nosotros.

 
 
   

  • Hacer buenas inversiones financieras en tu vida.

 
 




  

Ahorrar y hacer buenas inversiones financieras en tu vida. Ahora os preguntaréis qué tipo de inversiones y dónde invertir vuestros ahorros.

  

Desgraciadamente, la mayoría de mis ideas no son de cosecha propia, son extractos de diferentes personas que me voy encontrando a lo largo de la vida. Algunas a través de libros, otras en persona.

  

En este caso, estos tres puntos me los dijo mi profesor de finanzas en IESE en una clase magistral más o menos tal y cómo os los he comentado aquí. Y por este orden. Y no puedo estar más de acuerdo.

  

Javier, tal y cómo te dije, lo iba a reflejar en mi blog, lo siento. Y aprovechando la ocasión, también te digo que muchas gracias por tu tiempo, por tu pasión, dedicación, por tus enseñanzas y por ser cómo eres y compartirlo con nosotros.

  

Para los que seguís leyendo esperando los consejos sobre inversiones de este tercer punto… Lo siento también. Tendréis que asistir a las clases de Javier. 😉

  

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