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Monthly Archives: mayo 2011


 

A través de esta composición de ponencias de Carl Sagan, Robert Winston, Vilayanur Ramachandran, Jill Bolte Taylor, Bill Nye y Oliver Sacks se rinde culto al cerebro humano mediante música y la distorsión de las voces de estos maravillosos científicos.

 

 

Cerebro Humano

 

 

Me encanta el resultado final que consigue el proyecto “Symphony of Science” y como se siente la pasión de cada uno de estos sabios que nos mantienen al borde del conocimiento. Lo mejor, cuando Jill Bolte Taylor dice:

 

“Information in the form of energy streams in simultaneously

Through all of our sensory systems

And then it explodes into this enormous collage

Of what this present moment looks like

What if feels like, and what it sounds like

It explodes into this enormous collage

And in this moment we are perfect

We are whole and we are beautiful”

 

Sin duda, verdadera realidad científica hecha poesía:

 

 

 

 

Siempre es bueno bajarse del mundo de vez en cuando y pararse a reflexionar sobre él.

 

Gracias a todos esos científicos que dedican su vida a ilusionarnos, a proporcionarnos conocimiento, a hacer nuestra vida más agradable, a hacernos pensar y sobretodo, a hacernos soñar.

 

 


 

 

Os dejo aquí un maravilloso corto dónde se demuestra que las personas positivas, que hacen las cosas bien, entregadas a lo que hacen, con una sonrisa, con humor, con verdadero amor, que animan, cuidan y se preocupan por los demás, son faros que iluminan nuestra vida, son las personas que debemos saber tener a nuestro alrededor y son ejemplos a seguir.

 

Hasta un aparentemente simple validador de tickets de parking lo puede ser…

 

 

 

Validation

Validation

 

 

 

 

Por el contrario, las personas negativas, problemáticas, caóticas, inconstantes, irresponsables, variables, descentradas e inestables son personas que deben merecer nuestra comprensión, compasión y ayuda hasta el límite que nuestro aguante permita.

 

Una vez ese límite se traspasa, debemos ser lo suficientemente inteligentes y fuertes en lo emocional como para ser capaces de alejarlas de nuestra vida en la medida de lo posible para que no nos acaben contagiando en su desgracia buscada por su propia voluntad.

 

Me ha encantado este corto por lo que me puede tocar en lo personal. Ya descubriréis por qué.

 

Os animo encarecidamente a que lo veáis. No conozco a nadie que no haya acabado con una sonrisa dibujada en su rostro.

 

Gracias a Encarna por recordarme el nombre de este vídeo. Lo había visto hacía tiempo pero no conseguía volverlo a encontrar.

 

 

 


 

 

No importa lo que corras. Importa lo que tú corras respecto a los demás. Y cada vez corren más rápido. Y la mayoría no se da cuenta.

 

 

Mark Zuckenberg: creador de Facebook

Mark Zuckenberg: creador de Facebook

 

 

En 1995 aparece la primera red social: classmates. En el 2004 nace Facebook y alcanza 1 millón de usuarios. El resto ya es historia y seguirá haciendo historia.

 

 

 

 

Hacer nada puede resultar muy caro. Hacer algo es muy barato.

 

 

Una amiga me comentaba ayer, ante el inminente cierre y traslado de su empresa, que les estaban tendiendo una trampa. Mi respuesta es que no: las empresas no se dedican a tender trampas, las empresas se dedican a dar beneficios gracias a todos sus trabajadores. Si no los dan, si el conjunto de trabajadores no los sabe dar o si en otros lugares, otros trabajadores más preparados, otros gobiernos más abiertos, permiten que esa empresa dé beneficios, la empresa cambiará de trabajadores o de sitio o ambos cambios a la vez.

 

 

Recordad: no importa lo que corras. Importa lo que tú corras respecto a los demás. Y cada vez corren más rápido. Y la mayoría no se da cuenta.

 

 

Y no olvidemos que hay puntos de no retorno.

 

 

Gracias a Javier Zamora, Doctor y Profesor de Sistemas de Información de IESE, por hacerme conocer este vídeo y por supuesto, por sus clases.

 

 


 

Parece ser que hace mucho tiempo un profesor se presentó en clase con un enorme frasco de cristal que a duras penas podía transportar. Los alumnos, acostumbrados a las excentricidades del profesor (ya se sabe cómo son los profesores), esperaban atentos el desarrollo del número.

 

Sin mediar palabra, vació dentro del enorme frasco de cristal una caja de pelotas de tenis. Las pelotas fueron ocupando el espacio hasta llegar al borde del recipiente y sólo entonces el profesor paró dirigiéndose a su audiencia:

 

– ¿Cómo está este frasco?

– Lleno! – dijeron los alumnos después de un breve murmullo.

 

Acto seguido y volviendo a su mutismo, se giró, cogió otra caja y empezó a verter decenas y decenas de canicas que, sin que nadie les dijese nada, fueron ocupando los espacios libres dejados por las pelotas de tenis. Y repitió la pregunta:

 

– ¿Cómo está ahora el frasco?

– Pues lleno… – dijeron la mayoría de alumnos pero dejando de lado el convencimiento de antes.

 

Sin más, el excéntrico profesor (ya sabéis cómo son los profesores) se agachó, cogió un cubo y dejó caer dentro del doblemente llenado frasco un torrente de arena tan fina como la de la playa. Ahora sí, la arena pasó a ocupar cada diminuto espacio que se podía encontrar entre las pelotas de tenis y las canicas de los niños. La clase estalló en un alborozo de risas y aplausos.

 

– ¿Cómo está ahora el frasco?

– ¡Lleno, lleno! ¡Ahora sí que está lleno!- gritaban entre risas y jolgorio.

 

Parece ser que en el rostro del profesor apareció un atisbo de sonrisa pero nunca nadie lo podría asegurar con firmeza.

 

Fue entonces, cuando el profesor vació dos cafés dentro del recipiente, uno detrás del otro. Para sorpresa de propios y extraños, el café no rebosó. Por el contrario, fue absorbido por la arena seca.

 

– ¿Cómo está ahora el frasco?

 

El silencio de apoderó de la sala. Nadie se atrevía a decir nada en la seguridad de que cualquier afirmación supondría un reto para el viejo profesor. Después de unos largos segundos el profesor rompió el silencio:

 

– Queridos alumnos – ahora sí con una sonrisa – Queridos alumnos, este enorme frasco de cristal es nuestra vida. De nosotros depende el cómo la llenemos. Las pelotas de tenis representan lo más importante en la vida, los bienes no materiales: la familia, tu mujer, tu marido, los hijos, uno mismo, los padres, los abuelos, los amigos, las personas, la salud, los valores… Las canicas representan las cosas que también te importan pero no tanto como las anteriores y que son más bien materiales: el trabajo, el coche, la casa, ese abrigo que tanto te gusta, tu ordenador, tu moto, tus pasiones… La arena, la arena es para las pequeñas cosas del día a día, que van llenando los espacios que dedicamos  a las anteriores cosas, cosas sin importancia: rencores, enfados, miedos, pereza…

 

Por supuesto, a estas alturas, el viejo profesor y también excéntrico profesor, tenía ganada toda la atención de la clase y después de una breve parada, prosiguió:

 

– Queridos alumnos… Si hubiésemos llenado el frasco con toda la arena, no hubiésemos dejado sitio para las canicas. Si hubiésemos llenado la vida, digo el frasco, con canicas, no hubiésemos dejado sitio para muchas pelotas de tenis… En la vida, si la queremos llenar como hemos llenado este frasco, todo tiene un orden. Si no se sigue, no se puede llenar correctamente. Si gastamos todos nuestros esfuerzos en cosas que no valen la pena, hasta en personas que no valen la pena, estaréis llenando vuestra vida de arena. Y no habrá ya sitio para las cosas realmente importantes.

 

Y es aquí cuando un alumno levantó la mano:

 

– ¡Profesor, profesor! ¿Y las dos tazas de café?

– Las dos tazas de café son para demostrar que por muy ocupada que te parezca tu vida, siempre, siempre hay lugar para tomar una taza de café con un amigo – sentenció el excéntrico profesor (ya sabéis cómo son los profesores…).

 

 

 


 

 

Esta antigua leyenda es de un niño que estaba por nacer, y le dijo a Dios:

 

Me dices que me vas a enviar a la tierra, ¿Pero cómo viviré tan pequeño e indefenso como soy?

 

Y Dios le respondió:

 

Entre muchos ángeles escogí uno para ti que está esperándote y te cuidará.

– Pero dime aquí en al cielo no hago más que cantar y sonreír, eso me basta para ser feliz.

– Tu ángel te cantará y te sonreirá todos los días y tú sentirás su amor y serás feliz.

– Y… ¿Cómo entenderé, cuando la gente me hable, si no conozco el extraño idioma que hablan los hombres?

– Tu ángel te dirá las palabras más dulces y tiernas que puedas escuchar, y con mucho cariño y paciencia te enseñara a hablar.

– Y… ¿Qué haré cuando quiera hablar contigo?

– Tu ángel te juntará las manitas y te enseñará a rezar.

– Pero estaré triste porque no te veré más Señor.

– Tu ángel te hablará siempre de mí y te enseñara el camino para que regreses a mi presencia. Yo estaré siempre a tu lado.


En ese instante una gran paz reinaba en el cielo, pero se oían voces terrestres y el niño presuroso, repetía suavemente:

 

– Dios mío si ya me voy dime su nombre, ¿Cómo se llama mi ángel?

– ¡SU NOMBRE NO IMPORTA, TU LE DIRAS MAMÁ!

 


Feliz Día de la Madre, Mamá!

 

 

 

Mi Mamá

Mi Mamá

 

 

Gracias a Aran Aznar por la historia.

 

 

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