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Hay cinco cosas que siempre, siempre me sacan una sonrisa, me reconfortan y me dan energía:

 

  • Mirar a niños mientras empiezan su vida.
  • Mirar a ancianos mientras están al final de la suya.
  • Mirar a personas minusválidas mientras siguen con su vida.
  • Mirar a los perros, mascotas, bichos o plantas haciendo la suya.
  • Mirar a la gente que quiero mientras duerme.

 

Mirar a niños mientras empiezan su vida.

 

Me encanta ver a niños sonrientes, contentos, alegres, ilusionados, jugando, riendo. Los veo por todas partes, en la piscina, en la calle, en los centros comerciales. Y sonrío al verlos, a ellos y a los padres. Y al mismo tiempo no veo el momento de tener yo mismo a los míos, para jugar con ellos, para cuidarlos, para quererlos y amarlos y para sentirme como ellos: un niño.

 

 

Los niños son el futuro de nuestra sociedad. Y son nuestro futuro, lo más parecido a una garantía de convertirnos, en cierto modo, en inmortales. Y quienes nos van a cuidar cuando seamos lo suficientemente viejos para no poder hacerlo por nosotros mismos. Es la mayor responsabilidad que puede tener nadie en toda su vida y para ello tiene que estar a la altura, sin ningún tipo de excusas. Cariño, amor, dedicación y pasión, sin cejar en ningún momento tanto los padres, como la sociedad y el gobierno.

 

Ya seamos criaturas de Dios, como piensan algunos, o estemos al servicio de la transmisión de los genes siendo un conglomerado de simples reacciones químicas, como piensan otros, el tener niños y perpetuar la especie y nuestra familia es el principal cometido de nuestra vida. El resto, es accesorio.

 

Es por ello, que los mayores crímenes son los que atentan contra los pequeños que además, son totalmente inocentes e indefensos y en muchos casos producto de nuestras manipulaciones. Como dice Louise Hart de “Child Friendly Initiative”: “Being our best for our children brings out the best in our children”; “Haciendo lo más que podamos por nuestros niños, sacaremos de ellos lo mejor de ellos”.

 

Los niños son una esponja y aprenden de nosotros, lo que ven y lo que les enseñamos:

 

 

Un crimen que estamos cometiendo, la sociedad y el gobierno, es dejar que sigan pasando estas cosas:

 

 

 

 

 

Recordemos siempre que nosotros y los demás, alguna vez, fuimos y fueron unos preciosos niños. Todos. Los que me conocen bien saben que muchas veces, cuando veo a una persona mayor, digo: “Recuerda que alguna vez fue un niño”.

 

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3 Comments

  1. Sabes que? A mi tambien me encanta ver a los que quieto mientras duermen…Es tan plácido…

  2. A un hijo le das la vida y desde ese instante, tu vida es suya.

    Me ha encantado esta entrada.

    Un beso.

  3. Muchos seguimos siéndolo… (y espero que podamos serlo por un poco más de tiempo).
    Pero aún y así, cuando tienes uno te das cuenta que todo lo que siempre han sido tus preferencias pasan a formar parte de un segundo plano. Tú dejas de ser lo primero porque esa pequeña extensión de ti ocupa la “pole” en algo más que tu corazón.
    Bss, jovencillo.
    Estupenda entrada (I).


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