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Monthly Archives: julio 2010


“We all only live once. So we are obligated to make good use of the time that we have, and to do something that is meaningful and satisfying. This is something that I find meaningful and satisfying. That is my temperament. I enjoy creating systems on a grand scale, and I enjoy helping people who are vulnerable. And I enjoy crushing bastards. So it is enjoyable work.”

“Sólo se vive una vez. Por lo tanto estamos obligados a hacer un buen uso del tiempo del que disponemos y hacer algo que tenga sentido y sea satisfactorio. Esto es algo a lo que yo le encuentro sentido y me resulta satisfactorio. Este es mi temperamento. Yo disfruto creando sistemas a gran escala, yo disfruto ayudando a gente vulnerable. Y yo disfruto machacando a bastardos. Creo que es un cometido excitante.”

Julian Assange
Wikileaks Founder


 

Hay cinco cosas que siempre, siempre me sacan una sonrisa, me reconfortan y me dan energía:

 

  • Mirar a niños mientras empiezan su vida.
  • Mirar a ancianos mientras están al final de la suya.
  • Mirar a personas minusválidas mientras siguen con su vida.
  • Mirar a los perros, mascotas, bichos o plantas haciendo la suya.
  • Mirar a la gente que quiero mientras duerme.

 

Mirar a niños mientras empiezan su vida.

 

Me encanta ver a niños sonrientes, contentos, alegres, ilusionados, jugando, riendo. Los veo por todas partes, en la piscina, en la calle, en los centros comerciales. Y sonrío al verlos, a ellos y a los padres. Y al mismo tiempo no veo el momento de tener yo mismo a los míos, para jugar con ellos, para cuidarlos, para quererlos y amarlos y para sentirme como ellos: un niño.

 

 

Los niños son el futuro de nuestra sociedad. Y son nuestro futuro, lo más parecido a una garantía de convertirnos, en cierto modo, en inmortales. Y quienes nos van a cuidar cuando seamos lo suficientemente viejos para no poder hacerlo por nosotros mismos. Es la mayor responsabilidad que puede tener nadie en toda su vida y para ello tiene que estar a la altura, sin ningún tipo de excusas. Cariño, amor, dedicación y pasión, sin cejar en ningún momento tanto los padres, como la sociedad y el gobierno.

 

Ya seamos criaturas de Dios, como piensan algunos, o estemos al servicio de la transmisión de los genes siendo un conglomerado de simples reacciones químicas, como piensan otros, el tener niños y perpetuar la especie y nuestra familia es el principal cometido de nuestra vida. El resto, es accesorio.

 

Es por ello, que los mayores crímenes son los que atentan contra los pequeños que además, son totalmente inocentes e indefensos y en muchos casos producto de nuestras manipulaciones. Como dice Louise Hart de “Child Friendly Initiative”: “Being our best for our children brings out the best in our children”; “Haciendo lo más que podamos por nuestros niños, sacaremos de ellos lo mejor de ellos”.

 

Los niños son una esponja y aprenden de nosotros, lo que ven y lo que les enseñamos:

 

 

Un crimen que estamos cometiendo, la sociedad y el gobierno, es dejar que sigan pasando estas cosas:

 

 

 

 

 

Recordemos siempre que nosotros y los demás, alguna vez, fuimos y fueron unos preciosos niños. Todos. Los que me conocen bien saben que muchas veces, cuando veo a una persona mayor, digo: “Recuerda que alguna vez fue un niño”.

 


“La ausencia disminuye las pequeñas pasiones y aumenta las grandes, lo mismo que el viento apaga las velas y aviva las hogueras.”

 

François de La Rochefoucauld (1613-1680)
Filósofo y moralista francés.

 

 

 

 


 

Me ha encantado esta bonita historia y creo que dice mucho de su protagonista humano. Gente así nunca tendría que morir.

 

Corría el año 1830 cuando el Profesor de la Universidad de Georgia, William Henry Jackson decidió aprovechar un vacío legal en el estado de Georgia.

 

Parece ser que nuestro Profesor pasó buena parte de su infancia a la sombra de un Roble Blanco que crecía en la finca de sus padres en Athens, condado de Clarke. Me puedo imaginar las ensoñaciones de aquel niño bajo su sombra o las fantasiosas historias que recrearía entre sus ramas.

 

 

Tanto fue el cariño que tenía por ese majestuoso roble y la poca confianza que tenía en el ser humano, que una vez ya adulto, aprovechó un vacío legal y decidió darle la propiedad legal del árbol y la tierra circundante al mismísimo árbol.

 

La placa que yace a sus pies reza así:

 

 

Y aquí, parte del documento legal:

 

“Yo, W.HJackson, del condado de Clarke, por una parte, y el roble [sic] del condado de Clarke, por otra parte […] Se hace constar que: W. HJackson, teniendo en cuenta el gran afecto que tiene por dicho árbol y en defensa de su amparo y garantía de conservación para siempre; decide en representación de ambas partes, transmitir hasta el roble toda posesión de sí mismo y de todas las tierras adyacentes hasta ocho pies de su base…”


Desgraciadamente, en 1942 una tormenta derribó al dichoso árbol pero recuperaron algunas de sus bellotas. A día de hoy, el viento mece al hijo del árbol que fue dueño de sí mismo.

 

Espero que W. H. Jackson siga viendo la segunda generación de su gran amigo allí abajo, desde allí arriba.

 

Si alguna vez me acerco por la zona, no dudaré en ir a darle un gran abrazo. Dejo aquí el mapa, por si acaso: http://www.roadsideamerica.com/map/312

 

Extraído de http://www.roadsideamerica.com/story/11703

 

 


 

El pasado jueves 15 de Julio del 2010 se dieron cita alrededor de 1.600 alumnos en el Acto de Graduación de la Escuela de Administración de Empresas y de la Universidad Politécnica de Cataluña. Felicidades a todos los alumnos y también a sus profesores.

 

Este evento me ha hecho revivir los maravillosos momentos que pasé en esta institución tanto como alumno como profesor. Y justo, han sido los de profesor los que más me han satisfecho. Para mí se trató de un antes y un después, de una confirmación de muchas cosas desde que tengo conciencia de existir.

 

En el 2008, en el 50º Aniversario de la Escuela y en ese Acto de Graduación me encontraba yo en primera fila, nervioso, esperando a que los alumnos fuesen recogiendo ilusionados y orgullosos sus Diplomas. El año antes, aún habiendo sido alumno y habiéndome graduado, preferí no asistir. Pero ese año, por algún extraño motivo, esos mismos alumnos me habían elegido como “Mejor Profesor del Área de Operaciones 2007-2008” aún teniendo 33 años y aún siendo mi primer año de docencia.

 

 

Recibiendo Mención Honorífica como "Mejor Profesor Área Operaciones 2007-2008"

Recibiendo Mención Honorífica como "Mejor Profesor Área Operaciones 2007-2008"

 

Cuando Miguel Morán me nombró, tomé aire, pensé en mis seres queridos, me levanté, subí las escaleras con todo el cuidado y templanza de la que fui capaz mientras el auditorio estallaba en aplausos y gritos. En ese momento me di cuenta de que estaba en uno de los mejores momentos de mi vida con la alegría que eso supone y con la ya añoranza por saber que estos momentos enseguida pasan.

 

Dejo un pequeño vídeo de unos segundos grabado por un alumno a la espera de ver si puedo conseguir el completo:

 

 

Una lástima que mis abuelos o mi madre no pudiesen asistir, los primeros porque ya no están con nosotros y mi madre porque su enfermedad se lo impide, pero de alguna forma, estaban allí conmigo todos mis seres queridos tan orgullosos como los familiares de todos los estudiantes lo estaban esa soleada tarde.

 

Gracias a cada uno de mis alumnos, uno por uno. No ya por la Mención Honorífica, si no por hacerme disfrutar como lo hicieron y siguen haciendo aún yéndome cada vez a mí casa convencido de que tenía que haber impartido una mejor clase. Y gracias también a Javier Marín, por creer en mí, animarme y por todo lo que ha tenido que ver con ello.

 

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