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Monthly Archives: junio 2009


Siempre se puede ir más allá. Si no vamos, es porque no sabemos, no porque no se pueda.

Nada mejor que esta serie de anuncios reales que se dieron en el 2006 entre punteros fabricantes de automóvil… ¿O fue entre agencias de publicidad? Juzgad vosotros mismos.

BMW (o era su agencia de publicidad) saca el siguiente cartel publicitario golpeando directamente a su más directo rival, AUDI. (Todo el mundo sabe que Mercedes está por encima de estas dos… 😉 ). En la publicidad, BMW felicita a Audi por haber sido elegido el mejor coche del 2006 en Suráfrica. Claro está, BMW acababa de ser elegido el mejor coche del mundo:

BMW Advertising

BMW Advertising

¿Qué se podría hacer ante un ataque tan directo? AUDI, o su agencia de publicidad, heridos en su ego, responden felicitando a BMW por su título pero en el momento que habían ganado sus últimas 24 horas de Le Mans por 7 años consecutivos:

AUDI Advertising

AUDI Advertising

Y aquí viene lo bueno. ¿Qué pueden hacer los demás? SUBARU, que no tenía nada que ver con el asunto ni compite en esa parte del mapa de posicionamiento, se logra colocar por encima, dándole argumentos a sus clientes o a sus potenciales clientes, por encima de AUDI y BMW. Éste es el cartel:

SUBARU Advertising

SUBARU Advertising

¿Y aquí quedó todo? Pues parece que no…

BENTLEY fun

BENTLEY fun

Siempre, siempre, se puede hacer más. Si no lo hacemos es porque no queremos o porque no lo sabemos hacer. Y como decía nuestro querido amigo, Thomas Alba Edison: “Es curioso, pero la inspiración siempre me ha cogido trabajando”.


Érase una vez un relativamente joven ejecutivo de una multinacional en viaje de negocios en Miami, una de las ciudades más fascinantes del mundo.

Disfrutaba de las noches de Miami paseando por la playa de South Beach…

Miami Beach at night

Miami Beach at sunfall

Admiraba los anocheceres sobre el skyline de Miami…

Miami beach at night...

Miami Skyline

Cenaba en los mejores restaurantes de Ocean Drive, Las Olas, Fort Lauderdale…

Ocean Drive Restaurants

Ocean Drive Restaurants

Disfrutaba de las mejores fiestas privadas y cocktails en los mejores sitios:

Night Cocktail

Night Cocktail (photo by day)

Se hospedaba en uno de los mejores hoteles de la ciudad, el Intercontinental de Miami.

Intercontinental Miami

 

Y cada mañana cuando se levantaba en ese hotel a las 7 am, se duchaba, elegía traje, botines, corbata y gemelos, desayunaba y se disponía a salir para las reuniones del día. Mediante un agudo silbido, el botones de madura edad, curtido bajo la experiencia de miles de mañanas al sol y bajo un ridículo a la vez que útil uniforme con salacot incluído, que sin duda sería la envidia del Dr. Livingstone, llamaba al taxi de turno.

Mientras tanto, el ejecutivo, con su portátil en una mano, aprovechando cada momento, escudriñaba con la otra en su blackberry último modelo los mails que habían llegado por la noche desde diferentes lugares del mundo. Dos dólares de propina y el sonido del portazo del taxi concluían la mirada que los dos hombres se dedicaban cada mañana.

 

Salacot

Salacot

 

El ejecutivo, aún habiendose acostado a las 4 de la mañana preparando las reuniones de ese día, agotado, y soportando como podía la presión que le suponían las negociaciones que iba a tener esa jornada, no podía evitar utilizar el humor y darse un bálsamo moral a costa del botones del salacot y comentaba con sus compañeros: “Vaya asco de trabajo estar soportando durante años el sol en la puerta de un hotel, vestido de esa guisa, abriéndo puertas de los taxis que traían manadas y manadas de clientes hora tras hora, día tras día, semana tras semana, mes tras mes y año tras año…” Todos reían y asentían.

Mientras el taxi se acercaba a su primer destino cada mañana, el ejecutivo reflexionaba, se sentía bien consigo mismo, agradecido, pero triunfador en cierta manera a la vez que sentía cierta compasión por el trabajo tan desagradecido que tenía el botones cincuentón del salacot y pantalones cortos.

La rutina era la misma cada día: reunión, portátil, comida de negocios, reunión, blackberry, vuelo, blackberry, reunión, blackberry, vuelo, cena, llegar al hotel, portátil, acostarse, dormir tres horas, levantarse agotado, vestirse, desayunar, botones del salacot, blackberry, taxi y vuelta a empezar.

El último día en el Intercontinental de Miami, mientras el botones del salacot cargaba las maletas del ejecutivo en el taxi que lo iba a llevar por último día al aeropuerto y mientras la Blackberry era escudriñada, el botones del salacot le dijo al ejecutivo mientras dirigía dos miradas, una primera curiosa a la Blackberry y una segunda compasiva al ejecutivo:

 

– Vaya asco de trabajo…

 

Levanté la mirada. Y no supe que responderle. Nos sonreímos y acabamos con una risa cómplice. Cuatro dólares y una palmada en el hombro con nuestros mejores deseos cerraron por última vez la relación.

 

Business Dinner Brazilian Resto in Miami.

Business Dinner Brazilian Resto in Miami.

 

Kissing the Canadian Vice President and laughing at.

Kissing the Canadian Vice President of my company and laughing at.

 

Having a drink with some friends and colleagues in The Fort Lauderdale Yacht Club

Having a drink with some friends and colleagues in The Fort Lauderdale Yacht Club

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